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Brilla la ‘estrella’ exportadora de México

Dada su expansión, algunos analistas ya se refieren a las exportaciones relacionadas con la industria automotriz como la nueva estrella exportadora de México.

A diferencia de la versión oficial, la realidad es que no se ha logrado frenar la caída en la producción de Petróleos Mexicanos.

En julio pasado la producción de petróleo por parte de Pemex, incluida la generada con socios, alcanzó un millón 573 mil barriles diarios, su menor nivel en más de cuatro décadas, según las estadísticas petroleras de la empresa del Estado.

Este volumen, además de ser el menor para un mes en lo que va del año, está 134 mil barriles por debajo de lo observado en igual mes de 2022 y 36 mil barriles por debajo de lo reportado en junio precedente.

El factor que contribuyó a este resultado fue el incendio del 7 de julio en la plataforma Nohoch-Alfa del activo Cantarell, ubicada en la sonda de Campeche.

Inicialmente afectaría en 700 mil barriles de petróleo crudo equivalente, es decir, crudo y gas, pues se tuvieron que cerrar prácticamente todos los pozos de la zona.

El incidente también afectó las exportaciones de petróleo, que en términos de valor cayeron 25.8 por ciento anual en julio, derivado del menor volumen de exportación del crudo mexicano, que alcanzó un millón 52 mil barriles.

Según las estadísticas de Pemex, el promedio en la plataforma de producción, en el periodo enero-julio de 2023, fue de un millón 595 mil barriles diarios, que también es un mínimo.

El efecto de una menor plataforma petrolera sobre las exportaciones está siendo más que compensado por las ventas externas relacionadas a la industria automotriz, incluidas las de autopartes.

En julio pasado el valor de las exportaciones no petroleras registró un aumento de 5.7 por ciento anual, impulsado por el incremento de las ventas manufactureras en 6.8 por ciento anual, principalmente.

En su interior, de acuerdo con la información oportuna de comercio exterior del INEGI y el Banco de México, el valor de las exportaciones automotrices repuntó 35.7 por ciento anual, que representa su mayor dinamismo en seis meses.

Además, en julio alcanzaron un monto de 15 mil 951 millones de dólares, pese a la apreciación en el tipo de cambio del peso de 16 por ciento en el periodo de siete meses.

En términos del ingreso en dólares que generan al país, las exportaciones automotrices mexicanas no sólo superaron los niveles observados antes de la pandemia, sino que ya alcanzaron un máximo histórico.

Las ventas externas automotrices mexicanas destacan como uno de los flujos comerciales más dinámicos en el último año, en buena medida por el hecho de que el sector automotor es uno de los que más se ha beneficiado por el nearshoring.

Tan es así que incrementaron su participación en el total de las exportaciones no petroleras de 27.7 por ciento en julio de 2022 a 35.6 por ciento en el mismo mes de este año.

Dada su expansión, algunos analistas ya se refieren a las exportaciones relacionadas a la industria automotriz como la nueva estrella exportadora de México.

Este desempeño ha sido evidente, y lo será aún más, a partir de la relocalización de empresas o nearshoring, los cambios al contenido regional por el T-MEC –donde, por cierto, hay un incumplimiento de Estados Unidos del fallo del panel arbitral sobre las reglas de origen–, y la producción de vehículos eléctricos.

El sector del automóvil está llamado a ser uno de los principales motores de crecimiento de la actividad económica de México en 2023 y los años venideros.

Nuestro país es el séptimo productor mundial de automóviles ligeros y el quinto exportador también a nivel global. La industria automotriz nacional confía en que estas posiciones no sólo se mantengan, sino que se mejoren.

Además, las nuevas tecnologías de vehículos eléctricos representan un reto, pero también una gran oportunidad para los países líderes en fabricación y exportación de vehículos ligeros, como México.

El sector automotor es un candidato natural para beneficiarse de las tendencias de relocalización, sobre todo en la producción de autopartes con los cambios al contenido regional por el T-MEC.

Esto no sólo debe traer consigo mayores volúmenes de inversión, sino también de exportaciones.

¡La industria automotriz pisa el acelerador!

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