Héctor Gutiérrez no solamente confirmó su alternativa en la plaza de toros Monumental de Las Ventas de Madrid el pasado jueves 30 de julio. Confirmó el pedazo de torero que es, realidad que sabemos desde su etapa novilleril. No en balde fue alumno destacado de la Academia Taurina de Aguascalientes desde su niñez. Posteriormente un novillero que demostró el valor y el concepto que hoy ha llevado a un nivel extraordinario gracias a la fidelidad que ha mantenido a su tauromaquia, a la madurez como persona y desde luego a los años, prácticamente toda su vida, desarrollando su manera de estar en el ruedo y ante los toros.
Finalista por méritos propios de la Copa Chenel, consiguió el sueño de todo Matador de Toros, confirmar su alternativa en el coso venteño. No por negociación de apoderado, favor concedido u otra circunstancia. Héctor llegó esa noche a Las Ventas gracias a la confianza en sí mismo, al apostar por su capacidad, muchas veces probada y en ocasiones no valorada. Se fue para España, se instaló en la comunidad de Madrid, en el pueblo de Anchuelo, a unos 40 km de la capital española, y comenzó una preparación exhaustiva.
Su paso por la Copa Chenel fue arrollador, incluso cuando no hubo suerte en el sorteo. Las tardes en las que la hubo, Héctor rayó a un gran nivel taurino en cuanto a disposición, oficio, pero sobre todo expresión.
Cualidades que, insisto, no son nuevas. El hidrocálido desde novillero marcó diferencias: recuerdo una faena de dos orejas a un novillo de Pozo Hondo en la plaza de toros de Arroyo, y grandes tardes en La México siendo apoderado por Espectáculos Monterrey. Poco antes de tomar la alternativa queda sin apoderado; aun así, la familia Baillères decide darle la alternativa en la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, con Emilio de Justo y Diego Silveti, ante toros de Villa Carmela. Cartel de máxima categoría, el 28 de noviembre de 2021. Esa tarde, al sexto toro le corta dos orejas —pese a una grave cogida en la estocada— y su carrera pensaríamos que quedaba lanzada al estrellato.
Se le complicó contratarse y no toreó lo que debió haber toreado dada su capacidad y proyección. No desistió. A paso lento pero seguro siguió en ascenso, como lo demuestran las dos orejas y el rabo que le cortó a un gran toro del hierro de Reyes Huerta, de José María Arturo Huerta, en la Corrida de la Insurgencia 2024 en su natal Aguascalientes.
En 2026 se fue a España, sin apoderado, con el objetivo de la Copa Chenel. Las cosas se dieron y Héctor supo aprovechar el momento; triunfó con rotundidad. Ahí no terminaba el plan, ahí comenzó. Durante la Copa, Feria Toro firmó el apoderamiento, lo que significó una gran noticia. Confirmar su alternativa era ya de suyo un gran logro, aún más por méritos propios. Ahora bien, la forma en la que lo hizo ha sido un golpe de autoridad. Su primero, “Ladrillero” del hierro del Maestro Capea, un toro con mucha clase, andarín pero con buenas condiciones. No el toro que convence a Madrid, quien los convenció fue Héctor Gutiérrez con su toreo. Suavidad en los toques, unas muñecas privilegiadas para prender las embestidas en el vuelo de su capote y su muleta, ralentizando las acometidas de los toros. Una colocación justa y precisa, la que requiere el valor bueno para el toreo. Zapatillas enclavadas, firmeza en el cuerpo y acompañamiento con el pecho, barbilla encajada y dimensión en el trazo de lances y muletazos. Belleza y empaque en su toreo, verdad y limpieza, suavidad y poderío. Estocada entera, buen sitio, petición y negativa del juez. Triunfal vuelta al ruedo.
Ante su segundo dio una dimensión aún mayor. Toro con genio, la casta defensiva, violento y muy exigente. Héctor le ofreció al astado el toreo. Le presentó siempre la muleta con los vuelos, nunca desplazando. Cruzó terrenos complejos, donde dicen que queman los pies. Con este toro, Héctor dejó claro que es un torero completo: arte y poder no están peleados. Al término del festejo le proclamaron ganador de la Copa con el aliciente de un puesto el 12 de octubre dentro de la Feria de Otoño, ante un encierro de Victoriano del Río, por lo que el cartel debe rematarse con figuras.
Este jueves 6, otro hidrocálido, Luis David Adame, hará el paseíllo en Las Ventas; pasa por un gran momento. La mejor de las suertes para este buen torero mexicano.