Trópicos

Gatell, es hora de rectificar

La pandemia nos arrastra a cifras récord de desempleo y según los últimos pronósticos podría haber un decrecimiento en el PIB de dos dígitos para este 2020.

Estamos adentrándonos en la etapa de mayor relevancia en México para librar más o menos el fuerte impacto de la pandemia por Covid-19, y que en palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador, es momento de salir paulatinamente a la calle sin miedo, aunque con los cuidados necesarios. ¿Pero cuáles son estos cuidados?, ¿en realidad nos quedan claros?

La pandemia nos arrastra a cifras récord de desempleo y según los últimos pronósticos podría haber un decrecimiento en el PIB de dos dígitos para este 2020, lo cual inevitablemente generará pobreza y mayor desigualdad. Por ello, y a partir de este panorama sombrío, se prevé desorden y caos de millones de personas en la búsqueda de reconstruir su patrimonio, sobre todo de aquellos que trabajan en el sector informal y viven al día.

Al respecto, el subsecretario Hugo López-Gatell, vocero oficial para informar diariamente sobre el desarrollo de la pandemia y uno de los líderes para construir estrategias que nos permitan enfrentar este virus, tiene la posibilidad de romper el caótico sistema de comunicación que se está llevando a cabo entre los tres niveles de gobierno –que es distinto a la estrategia de información– sobre las medidas que se deben acatar en este proceso de regresar a nuestras actividades y que al menos en el Valle de México, epicentro de contagios y de muertes, inició esta semana con un aumento importante en el número de personas en las calles, manifestaciones y la preocupación de un rebrote de contagios próximo.

Y es que nos estamos extraviando en cientos de mensajes contradictorios, hechos que confunden y metáforas inapropiadas. Las conferencias vespertinas ya cansaron a la gente, por lo que no tienen el impacto inicial. La sociedad mexicana está transitando de la incredulidad y la necesidad de información al inicio de la pandemia, al hartazgo de estar en casa y a la urgencia de trabajar. Lo cierto es que no todos los que están saliendo a la calle nuevamente, se están protegiendo como recomiendan especialistas de todo el mundo.

Una de las mayores contradicciones ha sido sobre el uso del cubrebocas. Mientras Claudia Sheinbaum invita a los capitalinos a portarlo como ella lo hace en sus conferencias, incitando un mensaje contundente en palabra y en imagen, el presidente Andrés Manuel se encierra en su personalísima visión y obliga a Gatell a defender lo indefendible.

Una de dos, o el subsecretario no ve tampoco lo que todo mundo sí ve y hace, incluidas voces de científicos que van desde el premio nobel Mario Molina, cuyos estudios sustentan esta hipótesis, hasta instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), que hace poco rectificó sus protocolos y recomendó el uso de cubrebocas en áreas públicas. O de plano la narrativa del subsecretario Lopez-Gatell, muchas veces brillante, se supedita a la visión política e inexplicable del presidente. Han sido evidentes las contradicciones entre ambos funcionarios.

Sabemos que la frase "una imagen vale más que mil palabras" es cierta y más en estos momentos en que se tiene que dar certeza y claridad en el envío de los mensajes. Por ello, sería idóneo ver al presidente con cubrebocas y decir abiertamente la importancia de hacerlo en las calles. Este gesto, este hecho, podría marcar la diferencia en esta etapa en que la que nos adentramos mientras observamos a miles de mexicanos salir a la calle sin las protecciones adecuadas o el mal uso de ellas.

Incluso, la imagen del presidente con cubrebocas, que todo México vería inmediatamente, sería más efectiva que el decálogo que publicó el fin de semana, lleno de buenas intenciones pero con ideas ambiguas y subjetivas para efectos científicos en el combate y prevención del Covid-19. ¿O usted imagina a la OMS retomando esas recomendaciones? Además, muchos de sus secretarios ya se cubren la boca y nariz hasta en sus conferencias digitales, ¿por qué él no? Es por todos conocido que parte de su equipo del primer círculo se ha contagiado de Covid-19, es incomprensible por qué no asume una recomendación científicamente comprobada, máxime si sale a la calle.

Por ello es importante que López-Gatell, a quien el presidente ha reconocido públicamente y parece ser que admira, le persuada de usar cubrebocas, le persuada de cambiar la estrategia de comunicación y que a partir de fundamentos científicos se trabaje en elaborar puntos concretos y perceptibles para toda la sociedad mexicana; que le persuada de que todos los funcionarios de los tres niveles de gobierno envíen los mismos mensajes: claros, priorizados, concretos. La gente requiere orientación fidedigna y en estos momentos, no se le está proporcionando.

No sabemos cómo es la coordinación entre los diversos actores de gobiernos que comunican (no que informan) lo relacionado a la pandemia. Pero podría apostar que no la hay. Reiteradamente el presidente dice una cosa, los gobernadores o jefa de Gobierno otra y los presidentes municipales o alcaldes, ni se diga… ¿existen en estos momentos?

Me parece que el doctor Gatell debe proponer un plan de acciones muy concretas de cómo nos debemos preparar para salir a la calle. Sí, incluyendo el uso de cubrebocas, uso de caretas, estornudo de etiqueta, guardar distancia entre personas de al menos un metro y medio, etcétera. ¿Y en los transportes públicos?… y que iniciando por el presidente, lo difundan gobernadores, empresarios, científicos, medios de comunicación, gabinete federal en una gran jornada nacional de comunicación. Creo que el subsecretario Gatell aún está a tiempo de ajustar esta estrategia para salir a trabajar protegidos, mientras llega la vacuna.

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