Fuera de la Caja

Sistema 1

Macario Schettino escribe que los seres humanos tenemos dos formas de tomar decisiones, el 'sistema 1' que es intuitivo, rápido y emocional y el 'sistema 2' que es reflexivo, lento y racional.

Puesto que no podré saber cómo termina la consulta, ni cuál es la decisión acerca del aeropuerto, mejor platico hoy con usted un avance más de las ideas en que he estado trabajando. Es posible que recuerde que parto de la hipótesis de que lo más importante para las sociedades son las ideas alrededor de las cuáles vamos construyendo todo lo demás: la organización, la producción, la distribución. Estas ideas toman vigencia a partir de los cambios en la forma como nos comunicamos, pero la transformación requiere que entremos en el sistema 1.

Los seres humanos tenemos dos formas de tomar decisiones, que algunos psicólogos han optado por nombrar "sistema 1" y "sistema 2", para no dar espacio a juicios de valor acerca de si uno es preferible a otro. El sistema 1 es intuitivo, rápido y emocional, mientras que el sistema 2 es reflexivo, lento y racional. Digamos que lo normal en nosotros es el sistema 1, porque el 2 requiere esfuerzo, concentración, recursos. Incluso si estamos ya en sistema 2, podemos pasar rápidamente al uno cuando no vale la pena pensar. Por ejemplo, cuando hay una amenaza, o cuando ya no tenemos un mapa de la realidad (es decir, entramos en disonancia cognitiva), o cuando la información es tan abundante (o tan escasa) que pensar no hace diferencia.

Bueno, parece que la sociedad también entra en estos sistemas, porque colectivamente nos movemos al sistema 1 o 2. Al igual que entre individuos, amenazas, disonancia o exceso de información nos envían al sistema 1, en donde reaccionamos mucho más rápido, pero con más emociones y menos razones. Regresar al sistema 2 nos lleva décadas, o siglos, y mientras eso ocurre, la violencia suele crecer a niveles realmente importantes. Ahora estamos en ese sistema 1, desde la sorpresa que fue la Gran Recesión, que nos destruyó el mapa de la realidad en que habíamos vivido por 40 años.

En el sistema 1, las construcciones sociales parecen ser radicales, pero en realidad son profundamente conservadoras. También parecen llamar a la unidad, pero son separatistas. Es un sistema en el que priva el colectivismo. Precisamente por ser un momento de emociones, priva la tendencia a la reagrupación, al colectivismo, que es por definición excluyente y conservadora.

Creo que eso es lo que estamos viendo por todas partes. Uno que llama a "hacer América grande otra vez", otro que impulsa la nación que es Cataluña, otros llamando al nacionalismo francés, italiano o brasileño. En realidad es un llamado a un grupo que se define por la exclusión del resto: de los migrantes, de los fifís, de pobres, o morenos, o lo que sea. Lo importante es excluir a unos para agrupar a otros. Y esa agrupación se realiza alrededor de valores conservadores, que se venden como radicales.

Por el contrario, en el sistema 2 la esencia es el valor del individuo, que implica el reconocimiento no de otros, sino de todos. Pero esto sí es radical, porque deja a cada uno sin defensa grupal. Y eso a los humanos les cuesta mucho. Por eso tardamos mucho en pasar a este sistema, mientras que el tránsito al sistema 1 es mucho más rápido, una vez que pensar se hace difícil: por amenazas, disonancia o exceso de información.

Mientras estemos en el sistema 1, los valores colectivistas crecerán en importancia, y también los ataques colectivos a quienes promuevan el valor del individuo. No es un tema de izquierda y derecha, como se sigue interpretando la realidad. Y no es exactamente globalización versus regionalización. Es la reacción visceral, conservadora y colectivista, natural cuando el miedo prevalece. Paciencia.

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