México se encuentra frente a una oportunidad histórica, quizá irrepetible en las próximas dos generaciones, para aprovechar la coyuntura global que le permitirá atraer inversiones del orden de 50 mil millones de dólares en los próximos tres años y crear hasta 4 millones de nuevos empleos. Lo que conocemos como nearshoring, un profundo proceso de relocalización de empresas globales resultado de la disputa comercial entre China y Estados Unidos, representa para nuestro país una ventana de oro que no podemos dejar pasar y frente a la cual estamos llamados a sacar el máximo provecho.
Por su peso y alcance, será fundamental la participación del sector autotransporte de carga en este proceso de expansión. Por ello, nos hemos dado a la tarea de trabajar en conjunto y de manera coordinada con las autoridades para resolver los problemas inherentes a las empresas y operadores del país.
Este será uno de los principales temas que habrán de ser abordados durante la Convención Nacional Canacar 2023, que se celebrará del 20 al 24 de septiembre en Cancún, Quintana Roo, evento en el que se espera la presencia de distintos actores del sector, gobernadores y representantes del gobierno federal.
El autotransporte de carga aporta el 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto y contribuye con el 52.7 por ciento del PIB logístico. De nuestro sector dependen de manera directa e indirecta aproximadamente 6 millones de familias y hoy atendemos a 101 ramas de la economía del país.
Movilizamos 548.1 millones de toneladas de carga al año, lo que equivale al 81 por ciento de la carga terrestre y al 56.8 por ciento de la carga doméstica total. El 83.3 por ciento del valor de las importaciones y exportaciones de México con Estados Unidos lo mueve el autotransporte de carga.
Esto nos da una idea de la importancia que tiene nuestro sector para el desarrollo. El autotransporte de carga será sin duda pieza fundamental en la atracción de inversión extranjera directa, que derivará en creación de empleos y crecimiento económico.
Sin embargo, son muchos los retos que como industria enfrentamos. El primero de ellos es la falta de operadores. En los últimos años, el sector de autotransporte de carga tiene un déficit de más de 50 mil choferes en todo el país.
Ante ello, nos hemos dado a la tarea de impulsar programas para la profesionalización de las y los operadores con la meta de convertir a esta profesión en un trabajo digno, mejor calificado y que sea competitivo en el mercado de América del Norte.
Enfrentamos una importante saturación en puertos marítimos y puntos fronterizos. Para ello hemos establecido un diálogo permanente con las autoridades de la Secretaría de Marina y de la Agencia Nacional de Aduanas de México, de quienes hemos obtenido una respuesta inmediata y favorable para mejorar las condiciones de operación en estos puntos que son fundamentales para el buen comportamiento de la industria.
Tenemos el reto del cumplimiento de las nuevas disposiciones que implica la Carta Porte. Con las autoridades hacendarias hemos establecido un diálogo constructivo que derivó en la decisión del SAT de ampliar el plazo para no aplicar sanciones a quienes realicen este trámite sin la totalidad de los requisitos previstos. Se trata de una medida positiva que permitirá a nuestras empresas y operadores contar con el tiempo suficiente para cumplir de manera correcta con las disposiciones aplicadas.
Otro tema que nos preocupa es la modernización de la flota vehicular que actualmente tiene una edad promedio de 19 años. Para resolver esta problemática mantenemos un vínculo permanente con las armadoras, entidades financieras y el gobierno federal para poner en marcha un programa alcanzable que nos permita avanzar en este rezago histórico.
Consideramos que nuestra industria debe contar con equipos modernos, de mayor confort en su operación, que brinden mayor seguridad en las carreteras y que se ajusten a las nuevas normas medioambientales.
A nadie escapa el fenómeno de la inseguridad en las carreteras del país. Se trata de un problema estructural, que tiene varias décadas y que requiere del trabajo de todos y cada uno de los actores que estamos implicados en resolverlo.
Durante mi gestión al frente Canacar hemos sostenido reuniones muy productivas con la Guardia Nacional, el Ejército, la Marina y gobiernos locales, quienes han mostrado una gran apertura y han sido receptivos a nuestras inquietudes.
Nuestro objetivo es incrementar la cooperación con los estados y municipios, ya que en ellos recae buena parte de la responsabilidad para atender muchos de los delitos que se cometen en nuestra contra.
Sumado a esto, hemos redoblado el diálogo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Estamos convencidos que su intervención será fundamental para resolver gran parte de los temas que hemos abordado. Trabajamos de manera estrecha con el proyecto paradores seguros, los centros de formación de conductores y en mejorar las condiciones de movilidad de bienes y personas en las vías de comunicación.
El crecimiento del país en el corto plazo contará con la participación activa del sector del autotransporte de carga. Modernizarlo y ponerlo a la altura de las circunstancias es nuestra tarea en lo que resta de la década. Garantizar la seguridad y las condiciones óptimas de operación será, sin duda alguna, resultado del trabajo inmediato con las autoridades de los tres órdenes de gobierno. No podemos dejar pasar esta gran oportunidad.
Miguel Ángel Martínez Millán es presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga.