LONDRES.- La primera ministra británica, Theresa May, aseguró este miércoles que los dos principales sospechosos de envenenar al exespía ruso Serguei Skripal y su hija son agentes de la inteligencia militar rusa.
Ante el Parlamento, señaló que "basándonos en los datos de inteligencia, el Gobierno ha concluido que las dos personas nombradas por la policía y el CPS (Servicio de Fiscalía de la Corona, por sus siglas en inglés) son oficiales del servicio de inteligencia militar ruso, también conocido como GRU".
"Casi con toda seguridad, la operación fue aprobada fuera del GRU, en un nivel superior del Estado ruso", comentó, al tiempo que instó a Rusia a que actúe "como un miembro responsable de la comunidad internacional. Eso significa que debe rendir cuentas por las temerarias e intolerables acciones del GRU, que es parte del Estado ruso. Deben controlar sus actividades", dijo.
La inteligencia británica los identificó como Alexander Petrov y Rusdan Boshirov y la fiscalía británica los acusó en ausencia de asociación ilícita para cometer homicidio, intento de homicidio y el uso del agente neurotóxico novichok.
Además, la policía británica hizo públicas imágenes de video de los hombres.
Gran Bretaña no solicitó a Moscú que entregue a los dos sospechosos porque la ley rusa impide la extradición de sus propios ciudadanos, apuntó la fiscal Sue Hemming.
En tanto, Neil Basu, jefe de la policía antiterrorista británica, dijo que la trama es un "ataque bastante sofisticado" que parece ser un claro intento de asesinato.
Los dos hombres, ambos de unos 40 años, volaron de Moscú a Londres dos días antes del ataque a los Skripal. Viajaron con pasaportes rusos auténticos, aunque se cree que los nombres eran alias. No era su primer viaje a Reino Unido.
Sergei Skripal, un excoronel de la inteligencia militar rusa que pasó información al Servicio de Inteligencia Secreto británico (MI6) sobre la identidad de decenas de agentes rusos, y su hija Yulia fueron encontrados inconscientes en un banco en la ciudad inglesa de Salisbury el 4 de marzo.
Londres culpó a Moscú por las intoxicaciones e identificó el veneno como Novichok, un agente neurotóxico desarrollado por el ejército soviético en los años setenta y ochenta.
Rusia ha negado en repetidas ocasiones haber participado en el ataque. Reino Unido y decenas de países expulsaron a diplomáticos rusos tras el incidente y Rusia respondió con medidas recíprocas en el mayor cruce de expulsiones desde la Guerra Fría.
Con información de Reuters.