Monterrey

Guillermo Godínez: ¡Si te lo regalan… saldrás perdiendo!

Cuídate de los que te regalen el diseño porque esos son macheteros, van por volumen y no por calidad.

Este fin de semana me llegó una reflexión sobre un arquitecto y un cliente. El cliente le pide el diseño de su casa y el arquitecto al decirle sus honorarios el cliente le dice: "pero si son sólo unos planos".

El cliente acepta pagarle la mitad porque pensaba que él podría hacer todo el trabajo y el arquitecto irlo guiando. El cliente no tenía las herramientas o el software para realizar tal tarea.

El arquitecto le va rentando todo lo necesario para que el cliente lo hiciera él por su cuenta y al final le salió más caro.

Los conocimientos, las herramientas, el tiempo y la movilidad del arquitecto valen. Y valen mucho como cualquier otra carrera o disciplina.

Si tu vas con un doctor a que te cure, te cobra la consulta, de entrada. Si ocupas un análisis de cómo se encuentra tu cuerpo te manda hacer "análisis" y no te los regala él.

Y todo lo que vayas ocupando el profesionista te lo va cobrando.

Si el doctor te da su diagnóstico no lo dudas, pero si un arquitecto te lo da cree la gente que es una cuestión de percepción y no de experiencia del profesional.

Hay mucha gente que cree que puede ir dictándole al arquitecto para que ejecute lo que él piensa que sabe del tema y al final del día se diseñan muchos errores.

Obvio que es una tarea en donde el arquitecto va a plasmar tus gustos o preferencias con la experiencia, conocimientos y profesionalismo de él.

Es como en las cirugías plásticas: te das cuenta quien fue con un profesional y quien fue con mercantilista. Si le ves la nariz mega operada o el "frente" o la "retaguardia" fuera de proporción anatómica te das cuenta que el cliente le ordenó al doctor qué hacer y este con tal de no perder "la venta" lo hizo.

Un cirujano plástico te dice: Yo sólo puedo hacerte hasta aquí y si lo quieres más exagerado o más respingada la nariz, yo no te lo hago porque pongo en peligro mi reputación.

¡Con los buenos arquitectos es igual! No cobran los análisis, pero sí te hacen un presupuesto o anteproyecto. No te cobran la consulta pero sí van al terreno o a ver la casa antes de remodelarla.

Todo, pero todo inmueble en esta vida ha llevado arquitectura. Pueblos, ciudades, templos, palacios, bibliotecas, hospitales, hoteles, estadios, edificios públicos y no se digan las viviendas han sido diseñadas por un arquitecto.

Hace poco fui a la CDMX y por primera vez fui a Palacio Nacional, en donde despacha el presidente de nuestra República y me quedé impresionado con los espacios, las proporciones, las alturas, la acústica, los materiales y los espacios abiertos.

El que lo diseñó en su primera etapa fue el arquitecto Juan Gómez de Trasmonte allá por el siglo XVI. Tiene que haber un arquitecto y también un ingeniero para que lo que diseña el arquitecto no se caiga… jajajaja!

Y el edificio de la Sedena, donde está el Campo Marte fue remodelado por los arquitectos Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky en los 80.

Siempre es necesario un arquitecto para que se pueda realizar cualquier tipo de edificio llámese casa, oficinas o lo que sea.

Cuídate de los que te regalen el diseño porque esos son macheteros, van por volumen y no por calidad.

De hecho lo correcto, como le hacen en otros países es que el arquitecto que te diseñó no es el que te construye. Te construye una constructora y así te evitas vicios ocultos y puedes concursar con varias para ver quién te ofrece mejores alternativas.

¡Nos vemos hasta la próxima!

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

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