A pesar de que la economía del País viene registrando una marcada desaceleración, que prácticamente está ya en el umbral de la recesión, la evolución de los ingresos presupuestales durante los dos primeros meses del año, viene registrando un crecimiento real de 4.8%, pero si se desglosa este crecimiento entre ingresos petroleros y no petroleros, se tiene que mientras los ingresos petroleros acusan una caída del 14%, los no petroleros crecen en un 7.7% real, contra todo pronóstico.
Más aún, si se desglosa el crecimiento de los ingresos no petroleros, entre ingresos tributarios y no tributarios, la sorpresa es aún mayor, ya que mientras los ingresos no tributarios (derechos, productos, aprovechamientos) caen en 5.8% en términos reales durante los primeros dos meses de este año, los ingresos tributarios registran un insólito crecimiento del orden del 10.1%!!
Y mientras el año pasado la recaudación estrella fue la del IEPS a las gasolinas y al diesel, para este año se viene desinflando, y de hecho registra un crecimiento negativo en el primer bimestre, de menos 2.0% en términos reales, y ahora los mayores crecimientos corren por cuenta del impuesto a la importación, el cual aumenta en un 46.6% y el IVA en un 20.3%, todos en términos reales.
Esto es muy probable que se deba a la crisis de los aranceles, y tenga su explicación en compras anticipadas, para aumentar inventarios, ya que los indicadores del INEGI con relación al consumo privado, muestran ya tasas de crecimiento negativas, incluso en la compra de autos nuevos, ya que la recaudación del ISAN reporta una caída del 10%.
En cuanto a la recaudación del Impuesto sobre la renta, la cual crece en un 7.7% en términos reales, se podría explicar por el programa de facilidades y descuentos en el pago de crédito fiscales, incorporado en la Ley de Ingresos de la Federación, y los contribuyentes estén aprovechando estos descuentos para ponerse al corriente.
Si bien en cuanto al monto en pesos, el crecimiento real de la recaudación tributaria no es de una cuantía importante, ya que crecer al 10.1% en términos reales, aporta un aumento de solo $80 mil millones de pesos, versus la recaudación en pesos que se tendría si se creciera al 0%, todo cuenta y es muy positivo para reducir el elevado déficit heredado de la pasada administración.
En materia de Gasto, el reporte al mes de Febrero revela un fuerte ajuste a la baja, de 24.3%, en el gasto programable del Gobierno Federal, con reducciones incluso en la Secretaría del Bienestar, pero sin que se hayan afectado los principales programas, como la pensión universal a los adultos mayores.
Las Secretarías que reportan mayores reducciones porcentuales en su gasto programable, son la de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con una caída del 76.7%, la del Trabajo con menos 75.1%, Agricultura con menos 71.7%, Bienestar con menos 62.8%, Educación Pública con menos 51.6% y Turismo con menos 43.1%.
En pesos, la reducción en el Gasto Programable del Gobierno Federal suma poco más de $240 mil millones de pesos, y los mayores recortes se encuentran en la Secretaría del Bienestar, con una caída de $144 mil millones de pesos en su gasto nominal, en Educación, con una reducción de $64 mil millones de pesos en su gasto y Agricultura con menos $25 mil millones de pesos, por lo que el 97% de la reducción total se concentra en 3 Secretarías.
Obviamente, también hay Dependencias que registran incrementos en su Gasto Programable, como la Secretaría de Energía, la cual sigue canalizando apoyos financieros a Pemex, la Secretaría Anticorrupción, y la propia Oficina de la Presidencia, la cual aumenta su gasto en un 27.9% en términos reales, quizás porque se rumora que López Obrador sigue viviendo en Palacio Nacional.
De esta manera, dada la favorable evolución de los ingresos, así como el apretón al gasto, se reporta un déficit presupuestal de solo $84 mil millones de pesos, acumulado al mes de Febrero, PERO, contrataron MÁS DEUDA por $645 mil millones de pesos!!! lo cual da mucho que pensar.
Es como cuando alguien dice que está bajando de peso, pero se compra ropa de talla más grande.
Algo simplemente no checa en esta numérica, pues no hay necesidad de contratar esa cantidad de dinero de deuda, salvo que los números reportados no sean auténticos, y haya en realidad un mayor sobregiro.
La verdad, a estos caballeros de Hacienda, ya no se les cree ni el bendito.