Un plan de ahorro para el retiro es una herramienta financiera diseñada para asegurar estabilidad económica en la etapa de jubilación, aunque pareciera un tema del que debes encargarte más adelante, la realidad es que hay varias opciones para abordarlo desde ya.
A través de aportaciones periódicas y un esquema de inversión, este instrumento permite a las personas generar un ahorro a largo plazo que les garantice ingresos cuando decidan dejar de trabajar.
Sin embargo, ¿qué pasa con las personas que se quedaron sin ‘chamba’? ¿Cómo es que se puede ahorrar cuando no se recibe ningún ingreso?
Opciones de retiro si te quedas ‘sin chamba’
Ismael Díaz, director de soluciones corporativas deSura Investments, explicó en el foro virtual de El Financiero que existen varias opciones para que las personas que se quedaron sin trabajo o desempleadas puedan comenzar a ahorrar para su retiro.
La primera opción, y la ideal, según el ejecutivo, es que el ahorro que se generó dentro de la organización en la que laboraba lo pueda llevar a otro plan de pensión con características similares.
“No siempre son compatibles porque hay dentro del universo de los planes de pensión, pues diferentes enfoques y para poderlo llevar a otro plan de pensión tiene que ser de características similares”, indicó.
La segunda opción se trata de los planes personales de retiro, los que una persona contrata por afuera de la organización y que se ‘alimenta’ de aportaciones voluntarias.
“Es un vehículo que está hecho para el retiro y que te permite sin tener que pagar impuestos, hacer la portabilidad de ese ahorro que llevas generado en tu plan de pensión y continuar con una estrategia igual o similar a la que traías y seguir destinando ese ahorro para el retiro y con ciertos beneficios fiscales”, señaló.
La tercera opción son las famosas Afore. Cada uno de los trabajadores tiene una cuenta individual que es personal y única. En dicha cuenta, a lo largo de la vida laboral de cada trabajador se acumulan los recursos (cuotas y aportaciones) que realiza periódicamente el patrón, el gobierno y el propio trabajador.
Según la Procuraduría Federal del Consumidor, dichas aportaciones se calculan con base en el salario base de cotización, hasta un tope máximo de 23 salarios mínimos.
Ismael Díaz, director corporativo de Sura Investments, llamó a los mexicanos a conocer más sobre los planes de retiro, tener una visión integral de cada uno y contratar el que más se adapte a sus necesidades.
Exhortó también a informarse para no perder el ahorro que se haya generado cuando se dejó de laborar en alguna organización.
“Trate de eficientar u optimizar, mejor dicho, esa inversión o ese ahorro que generaba”, indicó.
Ten en cuenta que estos planes no solo ayudan a construir un “colchón” financiero, también ofrecen beneficios fiscales y distintas opciones de inversión que se adaptan a las necesidades de cada persona.
Se trata de una forma organizada de ahorrar dinero poco a poco para asegurarte de tener ingresos y tranquilidad económica en tu jubilación.