¿El trastorno que aparece en la película La Sustancia es real? El miedo a la vejez, que es interpretado por la actriz Demi Moore en la cinta, recibe el nombre de midorexia y representa lo difícil que es para algunas personas aceptar el paso del tiempo.
Hasta el momento, no hay síntomas específicos para detectar este trastorno, solo hay señales como actitudes y pensamientos relacionados con la edad, sobre todo, en personas de entre 40 y 50 años. Es precisamente en esa etapa cuando comienza a manifestarse la midorexia.
Tal vez has notado que este grupo de edad invierte gran parte de su tiempo en ir al gimnasio todos los días, hacer algún otro tipo de ejercicio y alimentarse de forma saludable. Sin embargo, además de estas conductas, hay otras ‘señales de alerta’ para quienes realizan actividades como salir de fiesta constantemente a pesar de sus responsabilidades y siempre buscan parejas más jóvenes.
“Un factor importante, es el miedo al envejecimiento y a lo que esto implica, como el pensar en situaciones de duelo y muerte”, explicó María Santos Becerril, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Incluso, hay casos extremos que visten con ropa juvenil a pesar de que ya no sea apropiada para su edad y otros que buscan la ‘fuente de la eterna juventud’. Este sector no solo opta por utilizar cremas antiedad para las rutinas de skincare, sino que eligen las cirugías estéticas.
Cirugías como las de Lindsay Lohan para detener el envejecimiento
“Muchas personas llegan a consulta y preguntan: ‘¿Qué se hizo Lindsay Lohan?’ No buscan parecerse a ella, sino entender qué tratamientos se ha realizado para evaluar si también podrían hacerse algo similar”, dijo el doctor Marcos Sánchez, de las Clínicas Kiharu, en entrevista con la agencia EFE.
En este tipo de tratamientos han caído, sobre todo, artistas y figuras del espectáculo como Madonna, Demi Moore, Donatella Versace y Lindsay Lohan.
Además, estas cirugías tienen algo en común y es que, se busca que todo parezca natural, es decir, que tanto las cicatrices como las ‘huellas’ de la operación sean prácticamente indetectables.

En opinión del doctor Sánchez, este fenómeno comienza a afectar a personas a partir de los 30 años, quienes tienen el objetivo de mostrar un aspecto juvenil, pero sin cambios escandalosos.
“Quieren algo natural, que sea una mejora, pero que no se note que ha sido tocado. Algo que rejuvenezca la piel y que ‘vuelva el tiempo atrás’”, añadió.
Un posible signo que los delataría es el llamado ‘pillow face’, procedimiento que denota un efecto artificial que surge cuando se abusa de los rellenos faciales.
La forma en la que se usa este tratamiento es al rellenar relieves como arrugas y otras marcas de la edad que denotan el paso del tiempo en la piel.

Sin embargo, el volumen exagerado en áreas del rostro como los pómulos es lo que genera este ‘pillow face’, en el que la sensación acaba siendo la de un rostro inflamado.
Por esta razón, el doctor Marcos Sánchez señaló algunas claves indispensables para no caer en este fenómeno, entre ellos están: tener claro cuál es el objetivo del paciente, es decir, si quiere verse más joven o solo eliminar algunos signos de la edad.
También influye su edad, el tipo de piel, el estilo de vida que lleva. Son algunas de las cuestiones básicas para que los tratamientos sean completamente personalizados.
Especialistas coinciden en que el miedo a envejecer es normal, pero al convertirse en un trastorno también sería importante considerar algunos aspectos de salud mental para no afectar radicalmente al cuerpo.