Parece que fue ayer cuando la ola de los drones arribó al mainstream social, pero a pesar de que todos conocemos los robots no tripulados, hay mucho campo de estudio más allá del volar una aeronave y tomar una foto a 30 metros sobre el suelo.
La Universidad Iberoamericana inauguró recientemente un laboratorio de captura de movimiento en el que estudian el comportamiento colectivo de los drones en función de mejorar el desarrollo tecnológico para poder aplicarlo a la vida cotidiana.
Aquí un vistazo a la 'guarida' científica: