De la vista nace el amor
Y es que para comprar, no hay nada como ver, tocar, escuchar y hasta oler. Y si se trata de ganado y borregos de alta calidad genética, mucho más.
La compra-venta de estos ejemplares, que son pilares para la mejora del hato en cada rancho, se ha enmarcado por años en un ambiente de fiesta, de exhibición, pero también de convivencia, de competencia, desfile, de subastas y reencuentros.
Cada raza y cada estado ha realizado por años sus ferias ganaderas y exhibiciones.
En Yucatán, la más importante ocurre en noviembre de cada año y es la Feria de Xmatkuil que ocurrió por 45 años sin interrumpirse, donde se daban cita las muestras y exhibiciones de diferentes razas de ganado y de borregos.
Esta feria pecuaria logró posicionarse como la más importante de la región sureste por la calidad genética entre los criadores de Yucatán, lo que significa que asistían ganaderos de otros estados e incluso de Centroamérica, para apreciar y comprar ejemplares o pajillas de semen o de óvulos.
En la nave ganadera y pista de calificación se lograban apreciar los ejemplares y ver a los vaqueros prepararlos para la competencia, o simplemente para alimentarlos y alinearlos para la exhibición.
Y también a los criadores, quienes mostraban las bondades de las razas y convivían con la familia.
Sin embargo, esta fiesta anual se suspendió el año pasado por la pandemia, la edición 46 ya no pudo realizarse y lo que hubo fue la venta en línea del catálogo de venta de los 60 criadores de ganado en Yucatán, limitando ese gusto por ver, tocar y hasta oler.
Y aunque las ventas locales y nacionales fueron menores, no se desplomaron, ya que el apoyo de 20 mil pesos del gobierno del estado para la compra de ejemplares de calidad genética ha animado a los ganaderos locales.
Un ejemplar de calidad genética para ranchos locales promedia 50 mil pesos y para exportación va de 70 mil a 120 mil pesos.
Y entre los criadores de borregos sucedió algo similar, ante la suspensión de la Feria de Xmatkuil en el estado, organizaron subastas en línea, como la de la raza Dorper.
Pero este año sí habrá feria. Regresa el gusto por ver, tocar, oler, sentir, disfrutar de la pista de calificación y reencontrar, con las medidas de higiene, a los ganaderos, a los criadores y compradores de la alta calidad genética que tiene Yucatán.
La nave ganadera de Xmatkuil revivirá del 7 al 21 de noviembre con 250 ejemplares de borregos y de ganado, lo que nos dará una dimensión presencial de esta actividad pecuaria tras la pandemia.