En México, “el conocimiento no se encuentra distribuido socialmente, en forma equitativa, por la llamada Sociología del Conocimiento”. (Thomas Luckermann).
El problema en México de la distribución social del conocimiento se basa fundamentalmente por su dependencia de las condiciones sociales, pero más especialmente de las condiciones económicas y, además, por las diferencias sociales de la educación o del “roll” social del intelectual.
En una ocasión el prepotente jefe de mi padre, un humilde burócrata de escritorio en la SCOP, Secretaría de Comunicaciones y Transportes, me preguntó, “qué iba a estudiar”. (Tenía yo 14 años). Cuando le contesté que “quería estudiar para ser ingeniero”, de inmediato me aconsejó que mejor estudiara una carrera corta.
Ahora que escribo esto para El Financiero, me doy cuenta que para ese individuo, estudiar Ingeniería era muy importante en la distribución social del conocimiento, el lugar central que muchos autores le otorgan, sin tomar en cuenta la manera de redefinir la tarea de la Sociología del Conocimiento.
¿Cuáles son los fundamentos del conocimiento cotidiano? El conocimiento, en forma breve, se puede definir como “la acción y el oficio de conocer”. La acción y el efecto de conocer mediante el entendimiento, la inteligencia, la comunicación, la razón natural de nuestra formación teórica y de nuestra disciplina.
Al terminar mi carrera y salir de la Facultad, me di cuenta que no era lo que la Universidad decía que era en función de mi examen profesional y de la opinión de los cinco miembros del Jurado, uno de ellos de origen francés.
Siendo rigorista, ni siquiera poseía un conocimiento vital, pero salía a ejercer una profesión difícil, muy orondo, sin una perspectiva profesional realista.
Por tal motivo, critico a las Facultades de todas las Universidades y Politécnicos de México, de contratar para “dar clases”, a estudiantes recién salidos de la terminación de sus carreras universitarias. Mucho menos caería en el error de recomendarles que estudiaran de inmediato una Maestría.
“Salgan a practicar y a aprender la realidad de su profesión, la cual desconocen casi por completo”.