Rosario Guerra

Excesos

La violencia no es normal. Tampoco la inducción del voto. Aunque sean anónimos los autores de los acordeones, lo importante es considerar el daño que causaron al proceso electoral.

En sentencias previas, el TEPJF estableció que es difícil sancionar los delitos anónimos, primero porque hay pocas denuncias, son difíciles de rastrear, aun cuando se sospeche su origen. Esto permite una gran impunidad. Hay pocas denuncias. Cada vez hay menor confianza en las autoridades.

La evaluación de los daños es algo que debe incorporarse a las sentencias. Los observatorios ciudadanos y las denuncias deben ampliar su cobertura. Visibilizar prácticas de inducción al voto es muy importante, pues puede constituirse en delito. La reparación del daño puede pasar por la anulación de una elección. Al menos así lo ha considerado el TEPJF en casos de elecciones municipales por violencia política de género.

La violencia no es normal. Tampoco la inducción del voto. Aunque sean anónimos los autores de los acordeones, lo importante es considerar el daño que causaron al proceso electoral. La inducción al voto fue tan clara que los resultados coincidieron con los acordeones, que no fueron hechos por ciudadanos, no eran una ayuda de memoria, eran mecanismos para orientar el voto en cada caso de las propuestas.

Al no tomar en cuenta el daño causado, el TEPJF falla en su función de proteger elecciones transparentes y libres. Y contradice sus propias resoluciones. Abre la puerta a nuevos fraudes electorales en el 2027 para la segunda etapa electoral del Poder Judicial y contamina el proceso de elección de diputaciones federales.

Hace bien el PRI en no acudir a convalidar una comisión que ya anunció que no habrá espacio para consenso con camarillas, Y donde los resultados de la encuesta ya los anunció la propia Presidente Sheinbaum al afirmar que quiere y que no gusta al pueblo de México.

Los excesos que hemos visto en los últimos meses son espectaculares. Desde la negativa a combatir conjuntamente al narcotráfico, el envío de petróleo a Cuba, las vacaciones a todo lujo de Andy San y compañía, la adquisición de la mansión de Fernández Noroña, las declaraciones contra periodistas, la nueva ley de telecomunicaciones que legaliza la censura, la nueva CURP, obligatoria, aunque lo niegue la Presidente, la legislación que obliga a compañías telefónicas a proporcionar la ubicación geográfica de sus usuarios sin orden judicial, contraviniendo la Constitución. La elección fraudulenta del PJ y la Reforma Electoral.

La Barredora le pasa por encima a Adán Augusto López y su círculo, y se dice que no hay denuncias, ni investigaciones. El Estado debe perseguir de oficio estos delitos federales. La defensa de posibles denunciados por el Mayo Zambada, al tratar de presentar el tema como una investigación de la FGR, donde tampoco hay denuncias. Se ofende de que se hable de tres capos, y defiende a dos, dejando aparte a García Luna, por simple ideología.

Ayer, Fernández Noroña empezó un linchamiento contra Azucena Uresti, con información falsa, y luego no quiso dar la cara. Después siguió su pleito con Federico Doring en el pleno del Senado, que quedó pendiente. Lo sucedido ayer en el Senado de la República, donde tras triquiñuelas del conductor del debate, éste se niega a dar la palabra a opositores, faltando al acuerdo tomado. Es decir, incumplió la agenda política, y cerró la sesión.

Cuando Alito se sube a reclamarle, el presidente Fernández Noroña, le empuja y se arma una trifulca. El Changoleón aceptó que no le dio la palabra, pero que eso no era para que le quisiera agredir. Si hubiese Alito usado su fuerza, sin duda hubiese corrido sangre, pero se controló pese a la ofensa. Ahora Fernández se victimiza y quiere desaforar a Alito, por una agresión, que él considera fascista. Su huida del Senado fue grotesca, y afirma que fue para evitar escalar el conflicto.

Falta la defensa de la Presidente a Fernández Noroña en la mañanera. No esconde su deseo de desaforar y encarcelar a Alito. Con un Poder Judicial a modo, la defensa jurídica de Moreno no será fácil. Y acabar con el PRI sería un triunfo para desmantelar el sistema de partidos, como apunta ya la reforma electoral.

Pero lo cierto es que cada vez más crece el hartazgo, la violencia, las incongruencias, la corrupción, y se complica la relación con EEUU, mientras que la relación con Venezuela, Cuba, Nicaragua, siguen siendo de alianza.

Lo cierto es que la 4T ha logrado polarizar al país. Cerrar la puerta a la política, al diálogo, a la unidad nacional, es dejar sin salida a los otros. Es abrir una opción muy peligrosa, la de la violencia entre mexicanos. Y así sucede en la mayor parte de la República. Centralizar el poder tiene costos y son peligrosos porque los mexicanos tienen límites.

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