Política para A’Mar

La dedicatoria para la presidenta

Al dedicar Pueblo a Sheinbaum, López Obrador define su lugar y compromete a la presidenta con su lectura de la historia.

La dedicatoria es “del orden de la demostración,

de la ostentación, de la exhibición”

Gérard Genette, Umbrales

A partir de la presentación anticipada que Andrés Manuel López Obrador hizo la semana pasada de su próxima publicación, Pueblo, y la dedicatoria que leyó, hay que tener en mente que todo libro se compone de dos dimensiones: el texto y el paratexto.

El texto es el cuerpo del libro, lo que escribe el autor, el conjunto de enunciados que conforman el núcleo de la publicación. En este caso son los diez capítulos en los que, como dijo el expresidente, narra la historia de México y repasa “las cuatro transformaciones” – Independencia, Reforma, Revolución y su movimiento, la 4T –. Por su parte, el paratexto es todo aquello que lo rodea y le permite convertirse en libro, como el título, prólogo, epígrafes, notas, contraportada y dedicatorias.

El teórico y literato francés Gérard Genette, en Umbrales (2001), explica que el paratexto funciona como umbral, un vestíbulo entre el adentro y el afuera del libro. Desde ahí se orienta la lectura antes de que empiece. Esto viene a cuento porque, en el video de una hora y veinte en el que López Obrador anuncia su novedad editorial – y aprovecha para tocar algunos otros temas –, pronuncia la dedicatoria de Pueblo. Leyó: “A Claudia Sheinbaum Pardo: Nuestra presidenta y gran orgullo, ejemplo de trabajo, honestidad, rectitud y lealtad al pueblo”.

La dedicatoria, a la cual Genette le dedica un capítulo entero en Umbrales, tiene varias características y una de las principales es que es pública. Este texto breve que podría ser considerado un homenaje, exhibe un afecto y es, en palabras del escritor francés: “la exposición [sincera o no] de una relación”. Incluso, el hecho de que haya sido pronunciada en un video antes de que el libro circule, la vuelve todavía más pública.

Hace diez meses, al presentar su libro Grandeza, López Obrador pidió “no hacerle sombra a la presidenta”. Una dedicatoria es lo contrario de una sombra: colocar un nombre bajo la luz propia, que sigue siendo la más intensa del movimiento.

Obrador detalla que la etapa de la 4T se consolida a partir del proceso iniciado bajo su propio mandato presidencial y, con la dedicatoria a la presidenta, externa cómo es o cómo debe ser su continuación. Tras leerla, añadió: “[…] a quien entregué el bastón de mando, ha resultado extraordinaria, la mejor Presidenta del mundo”.

El teórico francés añade que una dedicatoria impresa tiene dos destinatarios: el dedicatario y también el lector, que es “tomado como testigo”. Por eso decir: “A Claudia Sheinbaum Pardo” es comunicar qué lugar ocupa la presidenta respecto del autor. De ahí que Obrador pidiera confianza en las acciones que Claudia Sheinbaum está haciendo y en sus nuevos programas sociales; especificó que mantuvo los que él creó e implementó nuevos. Al pedirla, la muestra como la continuidad leal de su proyecto.

Algo adicional que advierte Gérard Genette es que la exhibición de la dedicatoria “está siempre al servicio de la obra”. El dedicatario queda comprometido con la obra, pues se vuelve, de algún modo, responsable del escrito que se le dedica, porque le aporta, quiera o no, algo de su respaldo. Sheinbaum, al recibir la dedicatoria, queda asociada a la lectura de la historia que presenta Pueblo.

El contexto es relevante, porque un día antes del video, The New York Times publicó que dos agencias estadounidenses revisan acusaciones contra el hijo del expresidente, Andrés López Beltrán, por presuntos vínculos con el contrabando de combustible. En agosto, Washington le retiró la visa a López Beltrán, ante ello Sheinbaum dijo que la medida tenía “sentido político” y luego anunció que no hablaría más del tema.

Mientras el expresidente exhibe la rectitud de su sucesora ante un público que lo escucha como testigo, ella había enunciado que no tocaría más el tema de la visa de López Beltrán. Si la presidenta es la continuidad “leal” que Pueblo presenta, lo que calle se lee también desde ese umbral, incluso antes de la publicación oficial del libro.

X: @marlenemizrahi

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