Fuera de la Caja

Fraudes

Quienes alimentan de información al INEGI están entregando datos falsos para dar la impresión de que la economía está en condiciones menos deplorables.

Durante los últimos años, el INEGI está siendo víctima de un gran fraude. Quienes alimentan de información al instituto están entregando datos falsos para dar la impresión de que la economía está en condiciones menos deplorables. Esto se puede demostrar para el caso de Pemex y de la Defensa Nacional, pero creo que es un comportamiento generalizado. No dudo de la capacidad y honestidad de los funcionarios del INEGI, pero dependen de la buena voluntad de sus fuentes, y no pueden auditarlas.

Por ejemplo, en marzo nos dijo el INEGI que las actividades de gobierno mostraron un crecimiento de 10% anual. Eso no tiene sentido. En promedio, el crecimiento anual en ese renglón no alcanza ni siquiera 1%. El dato de marzo sería el mayor registrado, por mucho, desde 1993. Puesto que no se percibe algún movimiento excepcional en las finanzas públicas de ese mes, no hay razón para creer la cifra.

Otro ejemplo es lo que ha ocurrido con las actividades llamadas “derivados de petróleo y carbón”, que se encuentran en las manufacturas. Llevan casi un año con crecimientos de dos dígitos que han impedido que la industria manufacturera esté en números rojos, como esperaría uno debido a la caída en la producción de vehículos, que, en el caso de vehículos pesados ha sido durísima. De abril de 2024 a abril de 2025, la producción total de petrolíferos de Pemex creció en 4%, pero lo que reporta el INEGI en ese rubro es un incremento de 7.6%. En los siguientes 12 meses, de abril de 2025 a abril de 2026, la producción creció 8%, pero el reporte de incremento de valor agregado es de 13%. La causa parece ser una reducción en la producción de combustóleo (algo de muy bajo valor) en comparación con la de gasolina. El detalle es que eso no pudo haber ocurrido sin cambios tecnológicos relevantes, de los que no tenemos noticia.

Estos ejemplos no los puedo documentar por completo; la información es reciente, pero sí puedo regresar a algo que aquí mismo empecé a denunciar hace más de tres años: la información de construcción del Tren Maya estaba siendo inventada por la Defensa Nacional. El INEGI no podía corregir entonces, pero ha podido hacerlo poco a poco, y ahora ya podemos medirlo. Creo que todavía no se ha hecho la corrección completa, pero le doy unos ejemplos (y la versión completa la puede ver en macario.substack.com).

En la información que conocíamos cuando ocurrió la elección de 2024, las “obras de ingeniería civil” mostraban un crecimiento récord de más de 170% anual. Ahora, esa misma información a duras penas llega a 70%. Fingieron un crecimiento del doble. Habrá quien piense que eso es poco, pero la construcción es un elemento muy importante en la inversión, de forma que ese dato ficticio se trasladó al indicador de inversión fija bruta, que en el rubro de construcción alcanzó 109 puntos, cuando ahora sabemos que fue de 102 unidades.

Pero eso ocurrió durante al menos nueve trimestres: lo reportado entonces supera lo que hoy se reconoce, y esa diferencia, que no parece tan grande, a la hora de sumarse sí lo es. En total, desde el último trimestre de 2022 hasta el último de 2024, hubo un sobrerreporte en la inversión fija bruta que supera 1.7 billones de pesos. Es un valor agregado que nunca existió, pero que entonces se publicaba como cierto. Equivale a 53% del déficit del gobierno mexicano durante esos nueve trimestres. Esa es la razón por la cual las calificadoras, que venían bajando la calificación de México, dejaron de hacerlo en esos dos años, dando espacio para que López Obrador ampliara aún más el déficit y garantizara con ello el triunfo de su candidata. No solo lo engañó a usted, engañó a las calificadoras y ahora están intentando engañar al mercado financiero acerca de la salud de Pemex. El fraude que representa ese señor, su sucesora, y todo su movimiento, está llevando a México al desastre. Quede constancia.

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