Después de 40 años de operaciones en México, la compañía de electrodomésticos de origen español, Taurus, encabezada en México por Guillermo Freyria, prevé duplicar su plantilla durante los próximos cinco años, al pasar de 400 a cerca de 800 empleos directos, mientras fortalece su producción local y abre nuevos mercados en Estados Unidos y Latinoamérica.
México concentra alrededor de 90 por ciento de las ventas de Taurus en el país y se mantiene como uno de sus mercados estratégicos. En cuatro décadas, la compañía asegura haber vendido más de 100 millones de productos y estima que su marca ha estado presente en nueve de cada 10 hogares mexicanos. Su portafolio se comercializa actualmente en más de 6 mil puntos de venta físicos, además de los principales canales de comercio electrónico. Taurus México cuenta con una planta en Tlaxcala y forma parte de Taurus Group, compañía de origen español fundada en 1962 y con presencia en más de 80 países.
La apuesta coincide con un mercado mexicano de electrodomésticos que alcanzará un valor estimado de 17 mil millones de dólares este año y podría superar los 21.6 mil millones hacia 2031, de acuerdo con Mordor Intelligence.
Para capturar parte de ese crecimiento, Taurus combinará dos motores: una mayor expansión internacional desde México y el reposicionamiento de la marca bajo el concepto de “compra inteligente”, dirigido a consumidores que valoran eficiencia, durabilidad y diseño al momento de elegir un electrodoméstico.
Con esta estrategia, la compañía proyecta alcanzar un crecimiento de doble dígito en 2027. “México es fundamental para Taurus. Nuestra experiencia industrial, talento e infraestructura nos permiten iniciar una nueva etapa de crecimiento, fortalecer nuestra presencia en el mercado nacional y llevar los productos desarrollados aquí a otros países. Queremos que esta expansión se traduzca también en más inversión y empleos para México”, señaló Guillermo Freyria, director general de Taurus México.
Amenazan a motos
En el Congreso capitalino está enlistada una reforma al artículo 59 de la Ley de Movilidad que cerraría la puerta al transporte de pasajeros en moto por aplicación, con lo que se estima que alrededor de 60 mil personas en la capital y su zona metropolitana se quedarían sin ingresos, de ser aprobada la regulación, a pesar de que quienes trabajan entre 10 y 12 horas obtienen entre 500 y 700 pesos al día, de los cuales hay que descontar gasolina, llantas y mantenimiento y en algunos casos, hasta el crédito para pagar la moto, por lo que si el servicio se prohíbe, la deuda se queda; el ingreso, no.
Del otro lado están quienes lo usan. Cerca de la mitad son mujeres, muchas en colonias donde el transporte público no llega o deja de pasar a ciertas horas. Para ellas, la moto es una forma de llegar a tiempo al trabajo o a la escuela pagando hasta 70 por ciento menos que en un auto por aplicación.
La experiencia en los estados donde ya se prohibió anticipa que el servicio no desapareció, se fue a la informalidad. Sin registro de conductores, sin seguro y sin rastreo del viaje, el riesgo para quien maneja y para quien viaja es mayor, no menor. Y las multas, de más de 20 mil pesos más el corralón, las termina pagando el conductor.
Los motociclistas piden ser escuchados antes del dictamen y proponen reglas en lugar de prohibiciones: registro, seguro, equipo de protección y capacitación. ¿Los escucharán?
60 años midiendo el riesgo
En el radar está el Colegio Nacional de Actuarios (CONAC), que preside Mauricio Arredondo Fernández Cano y que este año celebra seis décadas de historia, por lo que del 6 al 8 de octubre realizará en la Ciudad de México el Gran Encuentro Actuarial 2026: Actuaría para un Mundo en Cambio.
El encuentro reunirá a expresidentes del Colegio, especialistas nacionales e internacionales y representantes de organismos como la Condusef, la CNSF y la Consar. En la agenda estarán algunos de los riesgos que están modificando el trabajo actuarial: inteligencia artificial, cambio climático, longevidad, ciberseguridad, ciencia de datos y volatilidad financiera, además de temas relacionados con regulación y nuevas herramientas para el análisis de riesgos.
México es uno de sólo tres países de América Latina donde Actuaría se imparte como licenciatura formal. La carrera está presente en 26 universidades y 41 planteles del país, se han expedido alrededor de 16 mil cédulas profesionales y cerca de 9 mil estudiantes la cursan actualmente.
A 60 años de la creación del CONAC, el encuentro mostrará también hasta dónde se ha extendido una profesión que hoy participa en decisiones relacionadas con riesgos económicos, tecnológicos, demográficos y ambientales.