Nada está escrito todavía. Tan sencillo de explicar como que se elevó a tope la temperatura del Campeonato Mundial, que de por sí ha estado muy ardiente.
Sir Lewis Hamilton a bordo de su Mercedes se sirvió otra vez con la cuchara grande.
Venía de un gran triunfo en Sao Paulo y ahora lo corona con la victoria en este otro GP para cerrar la zanja contra su tenaz rival, Max Verstappen de Red Bull, quien, dicho sea de paso, hizo una gran carrera; así que no se podrá decir que le puso la jugada en charola de plata.
Quien llegó en tercer lugar en la justa nocturna fue el español Fernando Alonso con las bridas bien agarradas de su corcel azul, Alpine, para hacerse con un podio –que ciertamente– no hacía parte de la agenda de este equipo que pertenece a La Casa Francesa Renault.
En expectativa
El desenlace del compromiso de la temporada se programó con 22 pruebas. De manera que falta escribir los resultados que se arrojarán en Arabia Saudí –el domingo 5 de diciembre– y por fin en Abú Dabi, el 12.
Interesante, ya que el duelo entre el británico y el neerlandés está a punto de turrón debido a esa diferencia de sólo ocho unidades entre ellos que, por ahora, favorece a Max.
Entonces, este triunfo es el refresco necesario para los contendientes y también para los aficionados, ya que la moneda puede caer hacia cualquiera de sus caras y, de eso se trata en las competiciones.
Vale recordar que cuando La Carpa dejó la Ciudad de México, el domingo siete de ese mes, el margen de utilidad a favor de Verstappen era de 19 largos dígitos.
Pasó a reducirse a 14, lo que sugiere que a ese ritmo, si hay buena suerte llegaría a la Marina Bay cifrado en un par de pepinillos o hasta “tablas”.
De modo que no nada más los rivales ya quieren la nueva refriega. Todo el Pícolo Mondo que ama estas carreras la está anhelando. Ambos contrincantes no han parado de enseñar su apetito feroz.
Intereses en juego
El inglés representa a la vieja generación de Racers, con sus 36 años de edad cabales. Mientras el de Holanda, a la nueva horneada, con apenas 24.
En tanto que sir LH juega promoviendo el prestigio de la corporación alemana Mercedes Benz, la petrolera malaya Petronas, y la enorme firma inglesa de productos químicos, Ineos.
MV trae tatuado en la piel el estandarte de las bebidas que dan alas, Red Bull. Asimismo el de la automotriz japonesa Honda. Otro, por parte de las criptomonedas de Tezos, también el de la plataforma para “la nube” de Oracle y hasta aquellos con las marcas de telefonía de capital mexicano: Telmex, Telcel y Claro.
Son carreras. No, cosas de chamacos. Se gana y se pierde mucho interviniendo en ellas.
Coda
Hay un mensaje para usted, cómo no: Es muy bueno recordar el consejo de Confucio (desde medio siglo A. C.): “No debe uno de apostar, si sabe que va a ganar, será un bribón. Si sabe que perder, qué gran tonto”.