El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó este lunes una ley que prohíbe la divulgación de imágenes sexuales de una persona sin su consentimiento, incluidas aquellas generadas con inteligencia artificial (IA).
El mandatario republicano firmó la norma durante un acto en los jardines de la Casa Blanca, acompañado por la primera dama, Melania Trump, quien apoyó esta legislación a lo largo de todo su proceso de tramitación.
“Con el auge de las imágenes generadas mediante inteligencia artificial, innumerables mujeres han sido acosadas con ‘deepfakes’ y otras imágenes explícitas distribuidas en contra de su voluntad”, declaró Trump, quien advirtió que los responsables podrían enfrentar penas de hasta tres años de prisión.
Melania celebró que la ley representa “una victoria que ayudará a los padres y a las familias a proteger a sus hijos de la explotación en internet”.

¿De qué va la Ley de Retirada de Contenidos?
La Ley de Retirada de Contenidos (Take It Down Act), impulsada por el senador republicano Ted Cruz y la demócrata Amy Klobuchar, fue aprobada en abril por el Congreso con un amplio respaldo de ambos partidos.
La norma prohíbe la difusión deliberada en internet —o la amenaza de hacerlo— de imágenes íntimas de una persona sin su consentimiento, incluidas aquellas generadas por inteligencia artificial, como la pornografía ‘deepfake’.
Además, obliga a los sitios web y plataformas de redes sociales a eliminar dicho contenido en un plazo máximo de 48 horas tras la solicitud de la víctima.
En marzo pasado, Melania Trump acudió al Senado de EU para defender la propuesta legislativa que este lunes firmó el presidente.
Estados como California y Florida ya habían aprobado previamente leyes para castigar las ‘deepfakes’ explícitas.
Las imágenes sexuales ‘deepfake’ son aquellas falsificaciones digitales que parecen totalmente reales, en las que se sobrepone el rostro de alguna persona, usualmente políticas y celebridades, con imágenes y videos fabricadas con inteligencia artificial, que parecen ser de un contenido real y explícito del afectado, quien no dio su consentimiento.