El exministro de Defensa de Perú, Gustavo Bobbio, afirmó este martes 11 de marzo, que el expresidente Pedro Castillo debería recibir tres o cuatro años de prisión “por estúpido”, pero no por el delito de rebelión en el fallido golpe de Estado de 2022 por el que lo acusa la Fiscalía.
“Él se ha suicidado políticamente (...) para mi juicio deben darle tres, cuatro años, por estúpido, pero no por haber hecho un golpe de Estado”, declaró Bobbio a la cadena local Latina antes de asistir a la tercera audiencia del proceso que se sigue contra el exmandatario por presunta rebelión.
Bobbio, quien había sido designado apenas dos días antes como ministro de Defensa, estuvo presente en el Palacio de Gobierno el 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo anunció su intento de golpe de Estado, lo que llevó a su destitución por el Congreso, tras lo cual asumió la entonces vicepresidenta Dina Boluarte.
El exministro, quien es un general retirado del Ejército peruano, opinó que en el proceso que se sigue contra Castillo “se han incumplido un montón de cosas” y rechazó que haya existido un complot.
“Esto no es un complot, porque ¿con quién habló (Castillo) para complotar?”, preguntó antes de añadir que tampoco sabe quién escribió el discurso que leyó el entonces gobernante, en el que anunció que pensaba cerrar el Congreso, intervenir en la Judicatura y gobernar por decreto.
Aseguró que no intentó evitar que Castillo lea ese discurso porque respeta “las jerarquías” y deja “que cada quien se suicide solo”.
“A mi juicio él estaba harto de toda esta porquería”, acotó antes de decir que considera que la actuación de Castillo desde el inicio del juicio, que el gobernante se niega a aceptar por considerar que tiene un componente político, lo hace ver “bastante digno, después de todo lo que ha hecho mal”.
“No ha hecho un buen gobierno”, remarcó.
Castillo reapareció este martes, un día después de declararse en huelga de hambre, en una audiencia de apelación contra la prisión preventiva que cumple desde 2022 y reiteró que no ha cometido el delito de rebelión del que se le acusa.
Durante una audiencia virtual, el exgobernante afirmó que, para tenerlo bajo arresto, se ha forzado el tipo penal, por lo que pidió ser excarcelado y que se le aplique la vigilancia electrónica.
Castillo enfrenta una petición de la Fiscalía de 34 años de cárcel por los delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública.
A diferencia del juicio oral donde no ha querido acreditar a un defensor, el exmandatario apareció con dos abogados en la audiencia virtual de apelación.
Posteriormente, en la audiencia del juicio oral, se anunció que el abogado Edgar Callahuanca, designado por la defensa pública para el expresidente, renunció a su labor por “pérdida de confianza” y la “falta de respeto” que considera que ha tenido el exgobernante hacia él.
En el desarrollo de la audiencia, la Fiscalía llamó a Bobbio como uno de sus testigos y este aseguró que ni él ni los comandantes generales de las Fuerzas Armadas conocían de las intenciones de Castillo.