Un arreglo matrimonial que fue anunciado con bombo y platillo en redes sociales entre dos adolescentes, originarios de la comunidad de Huamuchitos, perteneciente a los Bienes Comunales de la zona rural de Acapulco, Guerrero, mantiene un intenso debate sobre la legalidad o no de este tipo de celebraciones, justificadas bajo el concepto del respeto a los usos y costumbres de la región.
Todo inició con una transmisión en vivo, a través de la página de Facebook de una agencia local de fotografía y videos identificada como “Producciones Beto”, en la que se anunció el arreglo matrimonial entre Celia y Gael, ambos menores con apenas 13 años cumplidos.
Durante las últimas 24 horas, el “arreglo matrimonial” fue denunciado por cientos de usuarios en Facebook, por lo que las transmisiones que documentaron este festejo fueron borradas de la cuenta principal de Producciones Beto.
En su lugar, fue publicado un comunicado sobre las acciones emprendidas por el gobierno de Guerrero en la comunidad de Huamuchitos, enfocadas en concientizar a la población sobre los derechos de las infancias y adolescencias, así también, para orientarles sobre los cuidados y la prevención del embarazo infantil.
En las transmisiones en vivo, Gael y Celia se observan tomados de la mano, mientras un grupo de hombres adultos dialogan y se estrechan las manos para cerrar el “arreglo matrimonial”, mientras que la pareja de jóvenes permanecen de pie, atestiguando el arreglo.
El grupo musical que amenizó la celebración mencionó en diversas ocasiones ‘¡qué vivan los novios!‘, en alusión a los menores de edad que efectuaban un recorrido para saludar a los invitados, sin separarse durante el recorrido.
Al respecto, medios de comunicación locales abordaron y cuestionaron a la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, con relación a estos hechos, quien aseguró tener información que el municipio no recibió de manera formal ningún tipo de matrimonio entre los menores.
“La información que me envió el director de registro civil es que no se hizo de manera formal ningún matrimonio, eso lo hicieron como se dice de ‘usos y costumbres’, sin la legalidad, pero eso ya no compete a la autoridad como tal, entonces hay un acuerdo entre ellos, pero oficialmente nosotros no tenemos ningún registro”, dijo la munícipe.