San Antonio.- Los empresarios en Texas, el estado líder en importaciones y exportaciones de Estados Unidos, han expresado sentir incertidumbre ante el futuro económico por la imposición de aranceles globales por parte del presidente, Donald Trump, y tras un crecimiento ralentizado en los primeros meses del año.
Según un informe de la Cámara de Comercio de Dallas publicado el jueves, las perspectivas de las empresas se han deteriorado, con la mitad de los emprendedores encuestados expresando su preocupación por una “posible recesión”.
Entre los factores que causan la inquietud, los encuestados mencionaron “el aumento de los aranceles, que incrementa los costos y frenan la demanda”, destacó el estudio.
Texas es el principal estado con mayor comercio internacional del país, con más de 850 mil millones de dólares en 2024, casi el 16 por ciento del total a nivel nacional. Canadá, México y China figuran entre los mayores intercambios comerciales con Texas.

Según datos citados por el informe, el 6.8 por ciento de los empleos en Texas dependen de las exportaciones y el crecimiento previsto del producto interior bruto (PIB) de Texas disminuiría 1.5 puntos porcentuales debido a la “pérdida de poder adquisitivo y la menor demanda a raíz del aumento de precios”.
Esta semana, Trump agudizó su guerra comercial con la imposición de un arancel global del 10 por ciento para todas las importaciones, que se incrementa en un 34 por ciento en el caso de China y en el 20 por ciento para los productos de la Unión Europea (UE).
Diversos analistas y entidades económicas como JPMorgan o la agencia de calificación Fitch Ratings han pronosticado que esta batería de aranceles llevará a un aumento de los precios para los consumidores y a una posible recesión económica.
Aranceles de Trump provocarán desaceleración de la economía japonesa
Las medidas arancelarias adoptadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, “ejercerán una presión a la baja” sobre la economía japonesa y mundial, dijo este viernes el gobernador del Banco de Japón (BoJ), Kazuo Ueda.
“Cuando hay un cambio significativo en el entorno que nos rodea, es probable que las perspectivas para la economía y los precios cambien en consecuencia”, dijo el Ueda en una comisión parlamentaria.
El gobernador del BoJ señaló que es difícil predecir el posible efecto que los aranceles puedan tener sobre los precios en el país porque podría moverlos tanto al alza como a la baja a través de diversos mecanismos.
Ueda también habló del posible impacto negativo que estos aranceles pueden tener sobre los hogares, las empresas privadas y los mercados a nivel mundial debido al aumento de la incertidumbre relacionada con las políticas estadounidenses y el miedo a una posible recesión que afecte a todos los países.
Sus declaraciones tuvieron lugar después de que Trump anunciase los aranceles más amplios hasta la fecha, con todos los países enfrentándose a un impuesto base del 10 por ciento y Japón una tasa que llega al 24 por ciento.
Japón es el mayor inversor foráneo en Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales y el país extranjero de cuyas empresas más empleos estadounidenses dependen en el sector manufacturero, según datos del Ejecutivo nipón.

Asimismo, este jueves entraron en vigor los aranceles adicionales del 25 por ciento impuestos por el presidente estadounidense a los vehículos, lo que asestará un duro golpe a la economía nipona, altamente dependiente de la industria del motor, y podrían mermar su producto interior bruto (PIB) entre un 0.2 por ciento y un 0.9 por ciento, según varios estudios.
Otras estimaciones cifran en hasta 3.2 billones de yenes (unos 19 mil 800 millones de euros) el coste que tendrán los nuevos gravámenes para los fabricantes nipones, entre los que se sitúa Toyota Motor, el mayor productor global del automotriz.
Las del motor supusieron el 28.3 por ciento de las exportaciones japonesas a Estados Unidos en 2024, el sector de mayor proporción, seguido por los envíos de componentes para automóviles, que supusieron el 5.8 por ciento.