Contrapesos

El ocaso de 2025 entre luces y sombras

Banxico prevé un estancamiento económico en 2025; las exportaciones sostienen el crecimiento mientras riesgos del T-MEC y EU presionan el panorama nacional.

Como se sabe, en el Informe Trimestral del periodo julio-septiembre que presentó esta semana, el Banco de México (Banxico) anticipa que en 2025 el PIB de México crecerá 0.3 por ciento en promedio, con un intervalo de entre 0.1 y 0.5 por ciento.

Bajo este escenario, la economía mexicana apunta a un virtual estancamiento, lo que se contrapone a lo dicho por la presidenta Claudia Sheinbaum en el sentido de que “vamos a cerrar bien el año”.

La nueva previsión de Banxico es incluso menor que el 0.5 por ciento estimado por los analistas encuestados por Citi México y es la mitad comparada con la expectativa de 0.6 por ciento publicada en su informe trimestral previo.

A su vez, el crecimiento del PIB en 2026 se mantiene sin cambio en 1.1 por ciento respecto a lo proyectado en el informe anterior.

Por primera ocasión Banxico incorporó su estimación de 2027, año para el que espera un repunte de la actividad económica de 2.0 por ciento.

“A lo largo del horizonte de pronóstico se contempla una moderada aceleración en el ritmo de expansión de la economía”, señala el banco central.

En términos de los componentes de la demanda agregada, “el consumo privado exhibiría una tendencia al alza, mientras que la inversión se mantendría débil cuando menos hasta el segundo semestre de 2026 ante la incertidumbre que prevalece en torno a la relación comercial con Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC”.

No obstante, acota Banxico, “las exportaciones seguirían presentando una trayectoria positiva, aunque moderada, en línea con el comportamiento previsto para la producción industrial en Estados Unidos”.

Al respecto, esta semana el INEGI informó que en octubre de 2025 el valor de las exportaciones totales de mercancías alcanzó un máximo histórico de 66 mil 133 millones de dólares, que creció 14.2 por ciento respecto a igual mes del año anterior.

Sólo de septiembre a octubre, el valor de las ventas de México al exterior aumentó en 9 mil 645 millones de dólares, de los cuales 8 mil 538 millones corresponden a exportaciones manufactureras no automotrices.

Estas exportaciones repuntaron 34.8 por ciento frente a octubre de 2024, siendo su alza más elevada desde mayo de 2021.

El informe del banco central corrobora que las exportaciones no automotrices siguen “exhibiendo un elevado dinamismo derivado, en gran medida, de la expansión en los envíos de equipo de computación y sus partes”.

Por el contrario, las exportaciones automotrices totales registraron en octubre una caída de 14 por ciento respecto al año previo y ligaron cuatro meses en contracción.

A pesar de la imposición de aranceles a las exportaciones mexicanas por parte de Estados Unidos, en lo que va de 2025 los envíos de México al mercado estadounidense mantienen su dinamismo.

En el caso de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos crecieron en octubre 17.1 por ciento anual y en los 10 meses que van de 2025, 8.0 por ciento contra el mismo periodo del año anterior.

De acuerdo con el informe de Banxico, “ello ha permitido que México se mantenga como el principal proveedor de las importaciones de ese país”.

Pero de vuelta a las previsiones para la actividad económica, Banxico considera que “el balance de riesgos para el crecimiento de la actividad económica a lo largo del horizonte de pronóstico se mantiene sesgado a la baja”.

Entre los riesgos a la baja destaca que se intensifique el actual ambiente de incertidumbre relacionado con las políticas comerciales de Estados Unidos y que el crecimiento de la economía estadounidense sea menor al esperado.

Fuera de lo que advierte el banco central en su informe trimestral, sin duda prevalecen riesgos significativos provenientes del entorno externo.

Uno es que la revisión del T-MEC sea más prolongada y complicada de lo que se tiene previsto, generando una mayor incertidumbre en el ámbito comercial.

Otro es que Estados Unidos experimente una marcada debilidad económica que termine por restarle potencia al motor externo del crecimiento de México, que en 2025 fue uno de los ‘salvavidas’ para la economía nacional.

Pero también, desde la perspectiva interna, hay factores de incertidumbre relacionados con los cambios radicales al marco institucional del país, que pueden agudizarse durante el próximo año, como lo deja ver la intención de la ‘nueva Corte’ de impugnar sentencias en firme.

Reabrir los juicios y, eventualmente, declarar la nulidad de las sentencias es algo que está lejos de proteger y garantizar la seguridad jurídica, como lo pregona el ‘máximo tribunal’.

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